Charrito
Relatos Gay desde el Cuarto Piso AMÍLCAR. CUARTA TEMPORADA. CHARRITO. Mi padre detestaba a los Charros. Decía que eran rancheros que dejaron de trabajar porque se lastimaban las manos y se dedicaron a divertirse con las vacas, por más que le explicábamos que era un deporte, se negaba a entender. Sucedió que una ocasión en el tiempo en que traía de amantes a los Chapines (Arles y Duverli, de ellos ya he contado en el relato "Triángulo de amor en el rancho") y que eran los Caballerangos del rancho, fuimos invitados a participar en una exposición de ganado de un pueblo cercano al nuestro que celebraba su feria anual. Mi padre me encargó la instalación de los espacios de exhibición porque él llegaría después. Se suscitó que unos vatos de Jalisco se instalaron a lado de nosotros; conversamos, según no sólo iban a la expo ganadera, también formaban parte de una cuadrilla que participaría en las Charreadas, es decir, que eran Charros. Me cayeron muy bien, era un s...