DE LA PREPA (LU-01-T1)
Relato. LU-01-T1
DE LA PREPA
Colaborador. Leyenda Urbana
En el bachillerato circulaban rumores de que me gustaban los hombres. Que era joto.
Nada especial en realidad puesto que no me ofendía ni me sacaba de onda. Mi grupo de amigos, que eran cinco, decidieron comprobarlo y armaron un "acto" en donde uno de ellos me invitaría a su casa a ver porno y ahí se me insinuaría. Total, que esa tarde todo terminó en un gran escándalo y desmadre puesto que como ya sabía la estrategia, al estar viendo la peli me saqué el miembro para jugarmela. Mi amigo, el protagonista de la "prueba" se quedó espantado de vermela (22 cms).
Cuando según aquel se me quiso insinuar yo le di un manotazo diciéndole que no fuera puto. En eso de la cocina salieron mis demás amigos que escondidos estaban viendo cuál sería mi reacción. Nos la pasamos cotorreando y hasta ahí quedó.
Pasaron los meses, una tarde de viernes, ese amigo marcó a mi casa para pedirme si quería ir a dormir a su casa porque sus papás se irían a México. Pidió permiso con mi mamá y fui.
Llegué como a las nueve de la noche. Después de cenar y ver la tele. Nos dispusimos a dormir. Algo dentro de mí me decía que mi amigo quería hacer algo. Lo había notado muy nervioso.
No podía dormir y se movía mucho en la cama. Yo fingía que estaba dormido. Me tocó el brazo "accidentalmente", mi pierna, mi cabello y llegó a donde sospechaba. Yo la tenía que me reventaba de la excitación y me estaba babeando tanto que el líquido había cruzado la tela del short.
No dije más. Me voltee y me desnudé. En completa oscuridad lo agarré de los cabellos y le dije: "chúpala y después te voy a coger"
Él no emitió ni un sonido. Se agachó y me la empezó a mamar. Fue algo torpe, pero fui tolerante. Trataba de metérsela toda, le pasaba la lengua, le movía el cuero. Atendía mis bolas, chupaba mi ingle, besaba mi ombligo, abdomen. Mientras le tocaba sus nalgas planas. Estuvo haciendo eso como 20 minutos. Me ardió un poco. Lo tomé del brazo y le di la vuelta. Pregunté si tenía crema o algo "para que resbale", se levantó y trajo algo. Me puse mucha crema Hines, se la acomodé y se le fui metiendo poco a poco. Estaba tan pero tan apretadísimo. Tardamos como otros 30 minutos más para que entrara.
Sí, le reventé el culo. Se lo dejé del grueso de lo que una mano grande abarca en círculo el dedo índice y el pulgar.
No hizo ni un sólo sonido. Todo el tiempo mordió la almohada. Cuando sus nalgas llegaron a mi pubis supe que ese culo era mío y lo sería mucho tiempo. Me quedé así un rato. Lo abracé y en silencio nos quedamos. Me empecé a mover. Despacio, lento. Despacito. Aflojo, se dilató. Se la saqué toda. Y sin avisarle la metí de chingadazo. Pujó fuerte pero no gimió, sentí como que las venas de su cuello se crisparon. Le puse una cogida tan fuerte y ruda que le saqué sangre. Cuando ya llevaba rato dándole de piquetes le toqué su pene y estaba batido de semen y orines. Era una mancha grande de liquido prostático. Chorros y chorros. No lo besé, no lo acaricié con amor. Fue sólo su culo y mi verga los que libraron una batalla de haber quién aguantaba más. Lo coloqué en diferentes poses. Cuando sentía que me iba a venir me detenía y me quedaba adentro de él. La aguantó como los valientes. Hasta que no pude más y le dejé caer toda mi carga. Bufé como un toro. Fuerte como macho. Y se la saqué. Me tiré a un lado recuperándome. Él no se movió. Me levanté al baño. Estaba manchado de sangre. Lo había desquintado. Cuando salí del baño prendi la luz. Y él estaba completamente tapado y pude darme cuenta que lloraba. Me metí bajo la sábana a consolarlo y al abrazarlo se soltó en un llanto horrible, incontrolable. Me decía entre sollozos que no quería ser "puto". Hice lo que pude para explicarle cosas, que nada tenía de malo, que yo era feliz así. Que no estaba mal, que no era pecado, ni nada por el estilo. Nos sorprendió la mañana. Como era día sábado no nos levantamos. Ya más tranquilo, me confesó muchas cosas. Hablamos de todo. Fue mi gran amigo y lo quise mucho. Nunca más volvimos a tener intimidad. Al terminar la prepa nos fuimos a Universidades diferentes. Me fui del pueblo y nunca regresé. Él se casó con una antigua novia. Hizo su vida. Un día me enteré que había fallecido de cáncer en el hígado con apenas 35 años. Lo quise mucho. Fui mi gran amigo al que quité la virginidad.
Colaborador. Leyenda Urbana

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